Tu oración personalizada
Pensamiento común

El poder de la oración

Así como el cuerpo necesita moverse para mantenerse en forma, el alma también necesita una rutina diaria que la fortalezca. Una rutina de oración no tiene que ser rígida ni aburrida. Puedes empezar con 3 minutos al despertar, agradeciendo por la vida, enfocándote en lo que quieres crear hoy y cerrando con una intención.

 Luego, a mediodía, regálate otros 5 minutos para reconectar, respirar y pedir guía. Y antes de dormir, 7 minutos para soltar lo vivido, perdonar y descansar en paz.

Esta rutina puede combinarse con velas, música suave, aceites esenciales o incluso posturas corporales de apertura y conexión.

Mantra:
“Mi alma se entrena con amor y constancia.”

Contáctanos por Whatsapp, por correo  y síguenos en Instagram: @fitespiritual

Cuéntanos cómo te fué. 
Yo soy una persona saludable, feliz y exitosa